viernes, 23 de agosto de 2013

Instalar con éxito varias distribuciones Linux en un solo ordenador

Finalmente me atreví y he finalizado con relativo éxito la instalación de tres distribuciones GNU/Linux en un mismo PC en el que ya tenía Windows 7 previamente instalado. Es algo que hace tiempo perseguía y que, según lo visto por la red, no era tan sencillo como a priori parecía. Tengo que decir que no me ha resultado difícil, tan solo he respetado algunas reglas básicas que he visto recomendadas en distintos sitios.

Eso sí, advierto que la instalación que he llevado a cabo no es perfecta, y está sujeta a mejoras que los conocimientos de cada uno puedan implementar. Por adelantar algo, finalmente no dispongo de un solo directorio /home para todas las distribuciones como era mi propósito inicial, aunque supongo que eso se puede modificar con posterioridad cambiando las preferencias de usuario (aunque no he tenido tiempo de probarlo).

Valga lo que a continuación viene como orientación, repito, simple orientación, para quien quiera embarcarse en el proyecto de trabajar con varias distros Linux en un solo ordenador. Con Windows de regalo.

Empezaré contándoles que dispongo de dos discos duros, uno de 250 Gb con Windows 7 y otro de 640 Gb, que es donde pretendía instalar las distribuciones Linux. Mi idea, y así venía funcionando, era mantener completamente al margen el Windows del otro disco. La mejor y más eficaz manera de hacerlo es desenchufar físicamente el disco de 250 con Windows antes de empezar a instalar los Linux. Bien, me olvidé de este punto. Todo me funciona correctamente pero ahora Windows me aparece como una de las opciones del menú de arranque GRUB por olvidar desconectar su maldito disco duro. En fin, cuanto tenga un rato veré como muevo el menú de arranque de un disco a otro, si es posible hacerlo, para volver a aislar Windows.

Recapitulamos: disco 1 de 250 Gb con Windows 7; disco 2 de 640 Gb listo para recibir los Linux, peeeero antes hay que particionarlo. Les cuento como lo hice.

Debemos disponer de un LiveCD o USBLive que disponga de un programa tipo Partition Magic de Windows o GParted en GNU/Linux. En mi caso tenía un viejo LiveCD de Ubuntu 11.4 y el GParted que traía consigo me funcionó a la perfección. Arranqué el ordenador con él en el lector y rápidamente me puse a particionar mi disco de 640 Gb (que he dado en denominar disco 2). Así es como lo dejé: cree tres particiones primarias, una para el primer Linux, otra para el directorio /home y otra para el disco de intercambio SWAP, y una partición extendida para albergar el resto de distribuciones. Esta última la dividí en particiones lógicas, cada una de las cuales iba a contener una distribución diferente.

Esquemáticamente, así es como me quedó (recuerden, disco de 640 Gb):

1ª partición primaria: --> sdb1 -- 100 Gb -- openSUSE 12

2ª partición primaria: --> sdb2 -- 190 Gb -- /home

3ª partición primaria: --> sdb3 -- 4 Gb -- SWAP

1ª partición extendida: --> sdb4
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                                         1ª partición lógica: --> sdb5 -- 100 Gb -- Debian Wheezy 7.1

                                         2ª partición lógica: --> sdb6 -- 100 Gb -- (sin uso)

                                         3ª partición lógica: --> sdb7 -- 110 Gb -- Fedora 18

Luego la cosa no terminó así, pero básicamente estoy contento del resultado final.

No he sido original y para primera partición lógica elegí openSUSE 12. En varios lugares de la red recomiendan que en una instalación múltiple de este tipo se instale siempre esta distro en primer lugar por eventuales problemas de arranque que suceden después. Les hice caso y ahí la tengo, en mi menú del GRUB y funcionando sin problemas.

Después le tocó el turno a Fedora 18, que es la distro que más díscola se mostró en su proceso de instalación. Como partición SWAP también elegí la unidad sdb3 para no generar otra partición extendida más. Crea su propio menú utilizando el gestor de arranque GRUB 2.

Finalmente instalé Debian Wheezy en su versión 7.1, que es la distro con la que habitualmente funciono. Siguiendo este orden el instalador de Debian crea su propio menú de arranque que ya engloba todos los sistemas instalados, Windows incluido si lo encuentra.

¿Pegas? Bien, lo confieso, he tenido que repetir alguna de las instalaciones porque me liaba con las particiones, sobre todo con Fedora, que me dividía la unidad sdb7 en tres particiones lógicas. También se niega a cargar el entorno gráfico GNOME 3 por lo que tengo que teclear ALT + F2 para entrar en modo texto, introducir root como usuario, luego la contraseña establecida durante la instalación y, finalmente, el comando startx para que el escritorio y los iconos aparezcan en pantalla. Con más tiempo seguro que podré resolver este problemilla.

La instalación de openSUSE fue como la seda y no me dio ningún problema y con Debian solo tuve que reformatear la unidad sdb5 para que acogiera la nueva instalación sin protestar. Ahora cada distro tiene su propia partición /home, amén de su propia unidad raíz /. Pero está todo ordenado y localizado y podría hacerlo para que cada distro trabaje en un solo /home. Pero lo que manejo sobre todo es Debian y el resto de distribuciones las tengo para hacer probaturas nada más. Es mi primera vez y de equivocarse surgen posteriores aciertos.

Me quedó la unidad sdb6 sin darle uso. En principio estaba destinada a recibir una copia de ArchLinux pero creo que ya es bastante con lo que tengo. Todas las distribuciones corren sin problema y Windows también.

Hemos visto lo importante que es definir las particiones antes de instalar nuestras distribuciones y... a quien intento engañar. Hace varias entradas que no se me ocurre como engarzar el post con un clip musical así que lo haré de la manera que se me ocurra por absurda que resulte. Y como hablamos de particiones... pues un vídeo de los británicos Bloc Party llamado "Helicopter".